Si uno se molesta en teclear muu y buscarlo en la red se dará cuenta de que no es nada.

Tres tristes letras que ni siquiera han merecido el ser registradas .com o .net.

Muu no es nada.

Ahora si realiza lo mismo para fi se sumergirá en un océano profundo del que no podrá salir.

Todo y nada. Eso quiere ser este blog.

En otro momento prometemos hablar de la nada.

Seguimos investigando pero de momento: nada de nada.

Por lo pronto y para empezar, entremos en el todo y apenas estudiemos unas pinceladas de nada.

Fi (Φ φ) es la vigésima primera letra del alfabeto griego.

En el sistema de numeración griega tiene un valor de 500.

El número áureo o de oro (también llamado número dorado, razón áurea, razón dorada, media áurea, proporción áurea y divina proporción) representado por la letra griega φ (fi) (en honor al escultor griego Fidias), es el número irracional

φ=1,618033988749894848204586834365638…

Se trata de un número algebraico que posee muchas propiedades interesantes y que fue descubierto en la antigüedad, no como “unidad” sino como relación o proporción entre segmentos de rectas. Esta proporción se encuentra tanto en algunas figuras geométricas como en la naturaleza en elementos tales como caracolas, nervaduras de las hojas de algunos árboles, el grosor de las ramas, etc.

Asimismo, se atribuye un carácter estético especial a los objetos que siguen la razón áurea, así como una importancia mística.

Una sección áurea es una división en dos de un segmento según proporciones dadas por el número áureo. La longitud total a+b es al segmento más largo a, como a es al segmento más corto b.

El número áureo esta relacionado con los sólidos platónicos, en particular con el icosaedro y el dodecaedro.

También la letra fi es utilizada por algunos para representar la filosofía

La filosofía (del griego antiguo φιλοσοφία, philosophía, “amante de la sabiduría”)

El sabio se ocupa de lo no dicho

y actúa sin esfuerzo.

La enseñanza sin verbosidad,

producir sin poseer,

sin tener en cuenta la creación de resultado,

reclamar nada,

el Sabio no tiene nada que perder.

Tao Te Ching por Priya Hemenway, capítulo II

wu wei


 

 

 

 

 

 

“Porque de otra cosa no sabré, pero de esto… tampoco”.